#PararLosFundamentos

Dicen que hemos estudiado por encima de nuestras posibilidades. Es sencillo. Proponen arrebatar el derecho a la educación a la mayoría. Desregulan el sistema educativo. Impulsan un mercado de enseñanzas, titulaciones, evaluaciones. La educación será mercancía a la que se tendrá acceso o no según el origen. Sin oportunidades, ni posibilidades, estudiará el que tenga posibles. Quieren decir menos educación para la mayoría.

Hablan de excelencia. Es fácil. Eliminan la compensación de las desigualdades. Terminan con las becas y ayudas. Condicionan los resultados personales a la carga biológica y procedencia familiar. Es determinismo social. De la cuna al taller, al bufete, al quirófano, al casino, al paro o a la emigración. El verdadero significado es clasismo, selección, exclusión.

Declaran querer combatir el abandono educativo temprano. Es elemental. Clasifican a las personas según su talento. Acaban con la atención a la diversidad. Eliminan apoyos y refuerzos. Resucitan las reválidas: en sexto de primaria, al final de la ESO y del Bachillerato. Igual en FP para pasar del grado medio al superior. Todas son imprescindibles para titular. Estas pruebas podrán excluir o condenar a vías muertas en edades aún más tempranas que ahora. Mano de obra de primera y de segunda. En realidad, van a realizar una selección sistemática.

Repiten rendición de cuentas. Es simple. Establecen pruebas externa. El contexto de los centros, las características del alumnado o los recursos nada importan. Harán un ranking. Se penalizará a los centros con peores resultados. Alteran la autonomía de los centros,  que quedan sometidos a la preparación permanente de pruebas. La traducción es recentralización, competencia entre centros, perversión de los fines de la educación. 

Apelan al sentido común. Es concluyente. Se cargan la Educación para la Ciudadanía. Colocan a la religión en el centro de la educación frente al resto de materias cuyo objeto es instruir. Legalizan la financiación pública de centros segregados por sexos. Acaban con todo lo que recuerde a educación en valores cívicos. En realidad,  es dogmatismo partidista, confesionalidad,  desprecio por la igualdad, abandono de los principios democráticos. 

Manifiestan tener los fundamentos cerrados. Es estratégico. Perpetuar a las elites privilegiadas a costa de la mayoría. No responder a los problemas de España. Destruir el presente de las personas y cercenar su futuro. Imponer su ideología. Sin diagnóstico, sin consenso, sin financiación, al margen del interés general. No nos engañemos. La Huelga General educativa ha retrasado la LOMCE. Hay que seguir. Tenemos que parar los fundamentos de las reformas educativas las llamen como las llamen. 

 



Seguir

¿Quieres recibir los temas de este blog en tu buzón de correo electrónico?